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Santiago 1:6-15 Reina-Valera 1909 (RVR1909)

6. Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la ola del mar, que es movida por el viento y echada de una parte a otra.

7. No piense, pues, ese hombre que recibirá cosa alguna del Señor.

8. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

9. El hermano que es de condición humilde, regocíjese en su exaltada posición;

10. pero el que es rico, en su condición humilde, porque él pasará como la flor de la hierba.

11. Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, y su flor se cae y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todos sus caminos.

12. Bienaventurado el hombre que soporta la tentación, porque una vez que haya sido aprobado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

13. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie,

14. sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.

15. Y la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

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