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Job 31:23-31 Reina-Valera 1909 (RVR1909)

23. Porque el castigo de Dios ha sido terror para mí, y ante su majestad yo no tendría poder.

24. Si he puesto en el oro mi esperanza o si he dicho al oro fino: Mi confianza eres tú,

25. si me he alegrado de que mi riqueza se multiplicase y de que mi mano hallase mucho,

26. si he mirado al sol cuando resplandecía, o a la luna en su esplendor,

27. y si mi corazón se engañó en secreto, o si mi boca besó mi mano,

28. esto también sería maldad digna de juicio, porque habría negado al Dios de lo alto.

29. Si me he alegrado con la ruina del que me aborrecía y me he regocijado cuando le halló el mal

30. (aun cuando no he entregado al pecado mi boca, pidiendo maldición para su alma),

31. si los hombres de mi tienda no decían: ¿Quién hallará a alguno que no se haya saciado con su carne?

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