Antiguo Testamento

Nuevo Testamento

Salmos 18:33-48 Nueva Versión Internacional (NVI)

33. da a mis pies la ligereza del venado,y me mantiene firme en las alturas;

34. adiestra mis manos para la batalla,y mis brazos para tensar arcos de bronce.

35. Tú me cubres con el escudo de tu salvación,y con tu diestra me sostienes;tu bondad me ha hecho prosperar.

36. Me has despejado el camino,así que mis tobillos no flaquean.

37. Perseguí a mis enemigos, les di alcance,y no retrocedí hasta verlos aniquilados.

38. Los aplasté. Ya no pudieron levantarse.¡Cayeron debajo de mis pies!

39. Tú me armaste de valor para el combate;bajo mi planta sometiste a los rebeldes.

40. Hiciste retroceder a mis enemigos,y así exterminé a los que me odiaban.

41. Pedían ayuda; no hubo quien los salvara.Al Señor clamaron, pero no les respondió.

42. Los desmenucé. Parecían polvo disperso por el viento.¡Los pisoteé como al lodo de las calles!

43. Me has librado de una turba amotinada;me has puesto por encima de los paganos;me sirve gente que yo no conocía.

44. Apenas me oyen, me obedecen;son extranjeros, y me rinden homenaje.

45. ¡Esos extraños se descorazonan,y temblando salen de sus refugios!

46. ¡El Señor vive! ¡Alabada sea mi roca!¡Exaltado sea Dios mi Salvador!

47. Él es el Dios que me vindica,el que pone los pueblos a mis pies.

48. Tú me libras del furor de mis enemigos,me exaltas por encima de mis adversarios,me salvas de los hombres violentos.

Leer capítulo completo Salmos 18